Carhué | Buenos Aires

Termas de Carhué

Termas de Carhué - Buenos Aires - Aguas Termales Argentina

Presentación

En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, en la tranquila ciudad de Carhué (partido de Adolfo Alsina), se encuentran las conocidas Termas de Carhué, alimentadas por el hipermineralizado Lago Epecuén. Son calefaccionadas de modo artificial y luego son trasladadas a los complejos hoteleros a una temperatura de 36-37 grados.

Las aguas tienen propiedades comparables a las del Mar Muerto, estas aguas únicas ofrecen una experiencia de salud y relajación durante todo el año. A solo 520 km de CABA y con un entorno natural ideal, Carhué es un lugar histórico del turismo termal.

Carhué, en lengua Mapuche, significa «Lugar Verde».

Record Guinness

El 29 de enero de 2017, la ciudad quedó grabada en las estadísticas mundiales. Durante una jornada histórica, 1.941 personas tomadas de la mano flotaron en el Lago Epecuén sin ningún tipo de asistencia y lograron, de esta forma, batir un récord Guinness.

Ubicación y contactos

Historia

Desde principios del siglo XX, las aguas del Lago Epecuén han sido reconocidas por sus beneficios terapéuticos. El auge comenzó cuando el balneario fue fundado en 1921 y rápidamente se convirtió en uno de los destinos más exclusivos del país, elegido por la aristocracia porteña. Aunque una gran inundación en 1985 cubrió la villa turística, las propiedades del lago se mantuvieron intactas. Hoy, sus ruinas y la ciudad de Carhué reviven ese legado como uno de los polos de turismo termal de la Provincia de Buenos Aires.

Aguas

Las aguas del Lago Epecuén contienen una altísima concentración de sal (180-200 g/litro) y minerales como azufre, sodio, calcio, magnesio, silicio y potasio. Esta composición convierte al lago en un verdadero “flotario natural”. Algunas de las propiedades de esos minerales, que luego son llevadas al complejo termal y calentadas, son:

  • Relajación muscular profunda y reducción del estrés
  • Alivio de dolores articulares y musculares (artritis, artrosis, fibromialgia)
  • Mejora de afecciones cutáneas como psoriasis, acné y dermatitis
  • Estimulación del sistema inmunológico

Los baños termales también favorecen la circulación, la desintoxicación del cuerpo y la revitalización general del organismo.

Hoy las Termas de Carhué, ofrecen aguas termales altamente mineralizadas que provienen del Lago Epecuén, una cuenca endorreica con alta concentración de sal, similar al Mar Muerto, que permite flotar fácilmente.

Composición del agua

El agua de las Termas de Carhué contiene minerales como:

  • Cloruro de sodio:Ayuda a relajar los músculos y mejora la circulación.
  • Azufre:Beneficioso para afecciones reumatológicas y de la piel.
  • Calcio y magnesio:Alivian contracturas y dolores articulares.
  • Otros minerales: Silicio, sodio, potasio, estróncio, entre otros.
El fango, otro de los atractivos del lugar

El fango puede aplicarse a orillas del lago o en los modernos spa. La técnica se denomina fangoterapia. La fangoterapia proporciona en la piel elementos hidratantes y nutritivos que compensan la pérdida de minerales y oligoelementos a causa de fallas en la alimentación y el estrés de la intensa rutina laboral. Como efectos de la fangoterapia, figuran el efecto analgésico, sedante, antiinflamatorio, para el reuma crónico, artrosis, mialgias y neuralgias.

Advertencia: La información sobre el tipo de aguas y los beneficios para la salud han sido tomados de la web, no tenemos elementos para chequear esa información. Además, es importante saber que las aguas termales pueden ser contraindicadas en algunos casos, y es conveniente, si sufre de alguna dolencia. que consulte previamente a su médico de cabecera. Le recomendamos leer el articulo Riesgos y contraindicaciones incluido en nuestro Portal.

Instalaciones

El complejo Parque Termal y Lúdico Mar de Epecuén ofrece piletas cubiertas y al aire libre con agua termal, solárium, duchas, vestuarios, juegos infantiles, gastronomía, spa con masajes, fangoterapia, entre otros. Algunos hoteles también cuentan con sus propias piscinas termales, jacuzzis y gabinetes de tratamientos.

El acceso al agua se realiza tanto en complejos como en el mismo lago, y la ciudad cuenta con una variada oferta de alojamientos, desde hoteles con spa hasta cabañas y campings.

Los hoteles y spas brindan una variada gama de servicios con aguas que llegan a través del bombeo directo desde el lago: piscinas termales cubiertas, masajes localizados y relajantes, aromaterapias, aplicación de arcillas reafirmantes, fangoterapia, baño finlandés, ducha escocesa, máscaras cosmetológicas y actividades recreativas.

En temporada estival, se habilita una pileta al aire libre con agua del lago.

Actividades en la zona

Algunos lugares interesantes y actividades para realizar en Carhué:

  • Las ruinas de Villa Epecuén: un recorrido impactante por un pueblo fantasma, cubierto por el lago durante más de 20 años.
  • Avistaje de aves: en especial de una importante colonia de flamencos.
  • El Matadero de Salamone: obra icónica del arquitecto Francisco Salamone.
  • Museo Regional de Adolfo Alsina: historia viva del pasado esplendoroso.

Cuándo ir

Carhué es ideal para visitar todo el año. En otoño e invierno se aprovechan los beneficios del agua caliente en contraste con las temperaturas frías, mientras que en primavera y verano se disfruta del lago y las actividades al aire libre.

Cómo llegar

Desde CABA: Ruta Nacional Nº 3 hacia el suroeste (aprox. 6 horas).

Existen líneas regulares de ómnibus desde varias ciudades del interior y CABA.

Información adicional

Dentro del municipio de Adolfo Alsina, se encuentra Villa Epecuén, un pequeño pueblo del que sólo quedaron ruinas. Con menos de 1500 habitantes, se dice que entre 1950 y 1970 cada temporada recibía más de 25 mil turistas que se acercaban a disfrutar de su mayor  atractivo: sus aguas termales sanadoras. Pero fueron esas mismas aguas las que terminaron con Villa Epecuén. El 10 de noviembre de 1985 una fuerte sudestada azotó el pueblo. Como resultado, el lago que le dio nombre lo tapó por completo y obligó a sus residentes a abandonar todo lo que tenían.

En un principio, sólo era elegido por habitantes de la región, pero la llegada del ferrocarril en 1899 lo cambió todo. Desde ese año, los visitantes fueron cada vez más numerosos, y la confirmación de los minerales que contenía, capaces de aliviar los dolores provocados por la artrosis, la artritis, las enfermedades reumáticas y las afecciones de la piel, incrementó aún más el interés e, incluso, impulsó la radicación definitiva de muchos de ellos en Villa Epecuén. Además de visitarlo en vacaciones, el pueblo ahora era elegido por la aristocracia para vivir.

Junto con Mar del Plata, por aquel entonces era el destino argentino más elegido por los turistas. Familias aristocráticas de todo el país viajaban a este pequeño distrito bonaerense para vacacionar. El lugar estaba de moda. El agua termal del Lago Epecuén era mencionada como “agua milagrosa” por quienes la conocían. En su época de esplendor, disponía de unas 6 mil plazas hoteleras y más de 300 locales comerciales. Se calcula que unas 25 mil personas visitaban Villa Epecuén cada año.

Pero nadie pensó en contener el lago para soportar los embates de la naturaleza.

El 10 de noviembre de 1985 una sudestada azotó Villa Epecuén y la tapó hasta dejarlo en ruinas. El lago creció hasta sobrepasar el muro de contención de 5 metros de altura y alcanzó al pueblo. Los 1500 habitantes de Villa Epecuén debieron abandonar sus hogares, sus negocios, sus pertenencias, su historia, sus recuerdos. El lago que atraía a las familias más adineradas y al que apostaban para un futuro turístico, había acabado con todo.

Cuando el agua empezó a bajar, 20 años después, de aquel pueblo sólo quedaban ruinas.

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